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Próximo capítulo

Fallen Angel

un fanfic de Evangelion
por Jost

Neon Genesis Evangelion y personajes y situaciones derivadas son Copyright © Gainax.

Aviso importante: Este es un fan fic de Evangelion basado en una perspectiva poco habitual de presentar la historia. Si lo que esperas al leer esto es un argumento en la línea de "Girlfriend of steel" (un videojuego de Playstation en el que Shinji se enamora de una espía) o un fan fic en formato guión, te recomiendo que no lo leas. Todo lo que está plasmado aquí sólo ésta hecho con fines estéticos y literarios. He procurado respetar en lo posible la esencia de los personajes de la serie a pesar de que en algunos aspectos he tenido que hacer suposiciones propias que no tienen por qué coincidir con la idea original de Evangelion. También contiene referencias a "The End of Evangelion".

Según la cronología de la serie, ésta historia estaría situada entre el capítulo del 12º ángel y el de la elección de Touji como piloto de EVA (me he tomado la libertad de dilatar ese período de tiempo a un mes y medio).


Primera Parte: SECRETOS


Centro de control de NERV...

—¡Patrón azul! —exclamó Aoba, volviendo la cabeza y mirando a la mayor Katsuragi—. ¡Es un ángel!

Al oír la confirmación, Misato miró fijamente a la pantalla central. A once kilómetros de Tokyo—3, las tres unidades EVA estaban listas para atacar al ángel.

—Shinji, avanza —ordenó Misato—. Asuka, cúbrele.

—De acuerdo —dijo Asuka, con su acento alemán.

—¿Y yo? —preguntó Rei.

—Quédate en retaguardia —dijo Misato.

Ella intercambió una mirada con Ritsuko, y a continuación con alguien que no solía estar en el centro de control de NERV cuando los EVAs luchaban contra los ángeles: el agregado militar de las Naciones Unidas, el mayor Duke Simpson.

Ambos se miraron durante unos instantes. Si los EVAs fallaban, el mayor Simpson estaba obligado a dar la orden para que un escuadrón de bombarderos arrasara la zona con minas N2.

"No fallaremos y no necesitaremos su ayuda", parecía decir Misato con la mirada al militar norteamericano.

"Así lo espero", replicaba Duke, que aparentemente estaba menos inquieto que los demás.

El EVA-01 se acercó al ángel. A primera vista, la criatura era parecida a Sachiel, el Tercer ángel, pero era de color rojo y el triple de grande. El EVA de Shinji llevaba una pistola y el muchacho ya sabía como debía actuar. Debía acercarse con sigilo y disparar.

Lo que caracterizaba a aquel ángel era su inactividad. Apenas se había desplazado unos cientos de metros desde que fuera detectado por NERV, y al llegar los EVAs no los había prestado atención. Ni siquiera se había movido.

Como si no esperara que lo atacaran.

—¡Ataca ahora, Shinji! —ordenó Misato.

El EVA-01 disparó repetidas descargas de su pistola pero todas rebotaron contra el escudo AT del ángel. Sin embargo, la criatura no reaccionó. Seguía inmóvil.

—Deberíamos ordenar que Asuka disparara su ametralladora de partículas —sugirió Ritsuko.

—Las órdenes aquí las doy yo, doctora —dijo Misato a la científico, con una sonrisa cómplice—. Shinji, retírate. Asuka, procede.

—¡Ahora te enterarás maldito ángel! —exclamó Asuka, al mando del EVA-02. Durante treinta segundos, una atronadora descarga de fuego graneado golpeó despiadadamente el escudo AT del ángel. Sin resultado.

Asuka soltó una maldición en alemán. Misato la ordenó que se retirara.

—¿Qué opina, mayor? —preguntó Ritsuko a Misato.

—Es muy extraño. Se limita a aguantar nuestros ataques, como si esperara algo.

La pantalla de control mostraba a los tres EVAs retrocediendo y tomando posiciones. La situación semejaba un triángulo: en cada vértice un EVA, y en el centro el ángel.

Misato se dirigió al militar norteamericano y este, esperando que ella le pidiera su opinión se limitó a decir que "eran los de NERV quienes entendían de esto".

De repente, Aoba exclamó:

—¡Se aproximan dos objetos bajando por la estratosfera con rumbo a la zona de combate! ¡Tiempo estimado de llegada siete minutos!

—Las Magi proceden a su análisis —dijo Maya Ibuki, mientras Misato se acercaba a una consola. Finalmente Maya dijo—, Patrón anaranjado.

—Hay que actuar rápido —señaló Ritsuko.

Misato ordenó a Rei que disparara su fusil de positrones. El EVA-00 apoyó sobre el soporte el arma y Rei la disparó. El potente rayo de partículas también fue incapaz de romper el escudo AT.

"Dios santo", pensó Misato. "Los otros objetos que están bajando... ¿No serán...?"

—¡Patrón azul! —exclamó Maya, incrédula—. ¡Las Magi lo confirman!

"¿Un ataque múltiple de ángeles?" pensó Misato, pero no había tiempo para pensar. Ella se dirigió al comandante Ikari, quien acababa de intercambiar un comentario con Fuyutsuki y le sugirió que debían retirarse. Si un solo ángel era un auténtico problema, derrotar a tres a la vez sería imposible.

—No hará falta —dictaminó Gendo tajantemente—. Esperaremos su llegada.

"Shinji no podrá soportar esto", pensaba Misato "Ni Asuka... y Rei hará lo que se le ordene sin dudarlo". Ella se lo dijo a los pilotos de los EVAs a través de la radio.

—¿Dos ángeles más? —dijo enfadado Shinji—. ¿Y como haremos para hacerles frente?

—Utiliza el puñal progresivo —le aconsejó Misato. También ordenó que Asuka y Rei tomaran posiciones. Cada EVA haría frente a un ángel.

Pero a Misato le extrañaba que ni Ritsuko ni Fuyutsuki se hubieran opuesto a la férrea actitud del comandante Ikari.

—¡Perfecto! —exclamó Asuka—. Por fin tengo un ángel de verdad para mí sola. Ahora podré demostrar lo que valgo.

Y Rei, como siempre, no dijo nada.


El desenlace de la batalla se produjo en pocos minutos.

Fue Rei la que primero acabó con su ángel. Sorprendentemente, el suyo no tenía un escudo AT tan fuerte como el primero y logró borrarlo del cielo con un disparo de su fusil de positrones antes de que aterrizara. Pero mientras Rei preparaba el disparo (debía acertar a la primera) el otro ángel descendió más rápidamente y se encaró con el EVA-02.

Asuka lo tuvo más difícil. Ella desenvainó el puñal progresivo, pero el ángel vendió cara su derrota. Esquivó las puñaladas que le lanzaba el EVA-02 mientras trataba de abalanzarse sobre él para derribarlo.

Shinji mantuvo a raya a su adversario durante medio minuto, el cual había despertado de su pasividad. Le disparó con la pistola hasta que se le acabó la munición. Entonces, el ángel se abalanzó sobre él, tirándole al suelo.

—¡Dile a mi padre que no puedo con él! —exclamó Shinji desesperado a través de la radio.

Misato dirigió una mirada a Gendo pero éste negó con la cabeza.

—Puede hacerlo —fue lo único que dijo.

Pero el tiempo no le dio la razón. Durante el combate cuerpo a cuerpo el ángel arrebató al EVA-01 el puñal progresivo.

—Rei —dijo Gendo, pulsando un botón desde donde estaba sentado—, ayuda a la unidad 02.

—¿Y Shinji? —preguntó la piloto.

—Ocúpate solo de la unidad 02 —recalcó Gendo.

—Sí, señor.

El EVA-00 soltó el fusil positrónico (se había recalentado al destruir el ángel y ya era inservible) y se dirigió para ayudar a Asuka.

—¡Ni hablar! —exclamó Asuka en alemán—. ¡No necesito la ayuda de la niña modelo!

El ángel que estaba haciéndolo pasar realmente mal a Shinji arrancó el cable umbilical del EVA-01, activándose la cuenta atrás de la batería: cinco minutos.

Mientras el EVA-01 y el EVA-00 aprovechaban su ventaja numérica para reducir al ángel, Shinji hacía todo lo posible para desembarazarse de su enemigo. El tiempo corría en su contra: cuatro minutos... tres... dos... uno... treinta segundos... diez...

Entonces, Gendo Ikari se levantó de su asiento.

—Ya es suficiente —dijo él—. La prueba ha terminado.

—Mayor Simpson —dijo Fuyutsuki dirigiéndose al agregado militar—, proceda.

Duke sacó un teléfono móvil y tras pulsar un botón dijo:

—Aquí centro de control de NERV. Desactiven la simulación.

Entonces, como por arte de magia, los dos ángeles que quedaban se desvanecieron progresivamente.

—Pero cómo —se indignó Asuka—. Misato, ¿qué significa esto?

—No lo sé, Asuka —dijo Misato. La directora de operaciones miró a su alrededor y se dio cuenta de que todos, desde la doctora Akagi y el mayor Simpson hasta el resto del equipo la miraban con expresión de disculpa.

—Todo fue un simulacro —explicó Ritsuko.

—¿Un simulacro? ¿Esos ángeles no eran reales?

—Así es —dijo el mayor Simpson—. Se trataban de imágenes holográficas tridimensionales proyectadas desde un satélite geoestacionario.

—Eso es imposible —se opuso Misato—. Un holograma no hubiera podido cortar el cable umbilical del EVA-01.

—Estaba programado para que sucediera así —dijo Ritsuko—. Los EVAs llevaban una carga de explosivo adherida al cable y tenían un circuito de simulación en la computadora de control que convertían en reales los golpes de los ángeles. Y las armas estaban cargadas con munición falsa.

—No estará enfadada, ¿verdad, mayor? —le preguntó el agregado militar, quien advertía la cara de incredulidad de Misato.

—¡Claro que lo estoy! ¡Era la única que no sabía esto!

—Pues tendré que incluirlo en mi informe —dijo Duke—. Me temo que no ha estado a la altura de la prueba, mayor Katsuragi.

Misato habló con los pilotos de los EVAs, disculpándose ante ellos.

—Lo siento, Shinji. Yo no sabía que era una prueba, pero supongo que es necesaria. De verdad, lo siento.

—Debes reaccionar más rápido la próxima vez —dijo el comandante Ikari a su hijo, mientras éste giraba la cabeza en gesto de rechazo a las palabras de su padre.


5 de marzo: Otorguen el control de un armatoste de ochenta metros de altura a una mocosa engreída de catorce años y su arrogancia será proporcional al tamaño de lo que pilota. Esta es la conclusión que saqué siendo testigo de la simulación de combate de la que la mayor Katsuragi no tenía ni idea.

Ante todo, fue curioso ver a niños de catorce años pilotando los EVAs. Carecen de disciplina y se comportan como lo que son: niños. El chico de la unidad 01, Shinji Ikari, según he podido comprobar, parece buscar la aprobación de su padre. Por el contrario, Asuka Langley justifica el razonamiento del principio. Durante el tiempo que estuvieron esperando al objetivo, ella no dejó de buscarle las cosquillas a Shinji, fanfarroneando acerca de que sería ella quien destruiría primero al ángel.

Entre tanta mediocridad, la primera elegida (creo que se llama Rei Ayanami) tuvo una actitud ejemplar. Se limitó a hacer lo que se le ordenaba, sin entrar al trapo en las pullas de la teutónica pelirroja (a Asuka la llamaré así a partir de ahora) con una diligencia envidiable.

Comprendo a la mayor Katsuragi. Tenía motivos para sentirse engañada, pero dentro de su trabajo como directora de operaciones entran estos simulacros. Si no es capaz de asumir esto, entonces es que no vale ni para imponer orden en un grupo de boy-scouts.

En conclusión, mi valoración personal es la siguiente: aprobado para los pilotos de las unidades 01 y 02, que Misato Katsuragi se replantee su actitud (vaciló mucho cuando pensó que se trataba de un ataque múltiple de ángeles) y sobresaliente para la piloto de la unidad 00, o sea, la mudita del pelo corto.

Esto es lo que Duke escribió en su diario personal. Solía transcribir sus impresiones personales sobre lo que le sucedía cotidianamente y en NERV siempre había algo sobre lo que escribir.

Después de anotar aquello, Duke cerró el diario y conectó el ordenador. El alto mando de la ONU querría saber su valoración del simulacro, y el oficial tecleó unas pocas líneas con la fría jerga burocrática. "Actuación de NERV correcta pero mejorable... A pesar del elemento sorpresa (el ataque múltiple de los ángeles) NERV puede manejar ese tipo de situaciones con soltura... Evaluación final: Satisfactoria."

Por supuesto, muy diferente de lo que había anotado en su diario. Y es que, en aquel despacho perdido en las secciones administrativas de NERV, el mayor Simpson podía pensar a gusto.


6 de marzo: La doctora Akagi me ha dejado ver el interior de la cabina de un EVA, para satisfacer mi curiosidad. Al sentarme el sillón de mando mi sorpresa fue comprobar que los mandos están reducidos al mínimo: un par de palancas con sendos gatillos y un equipo audiovisual de comunicaciones. Carecía de ordenador de control de armas y distraído, le pregunté a Ritsuko dónde estaba el altímetro. Ella se rió divertida y yo caí en la cuenta de que, claro, un robot gigante no necesita altímetro. ¡Qué distraído soy!


7 de marzo: La teutónica pelirroja vuelve a la carga. Todo lo que tenga que ver con los EVAs lo convierte en motivo de competición. Parece ser que entre ella y Shinji Ikari tienen una especie de duelo personal acerca de quien tiene mayor nivel de sincronización con el EVA. En esta ocasión, Shinji ha aventajado en cuatro puntos a Asuka. La teutónica pelirroja le ha asegurado que esa ventaja "no se mantendrá por mucho tiempo". Ha sido muy divertido verles. Por cierto, no he visto a la mudita del pelo corto...

Como respondiendo a aquella reflexión, la puerta del despacho de Duke se abrió en aquel mismo momento.

Duke levantó la cabeza. Era una joven vestida con uniforme de colegial y pelo corto.

Rei Ayanami.

—Perdón —dijo ella con timidez, y salió del despacho.

Duke pensó que debería cerrar la puerta para que nadie le molestara cuando estaba trabajando.


10 de marzo: He vuelto a ver a la mudita del pelo corto. Estaba atendiendo a una llamada de mi teléfono móvil y la he visto hablando con el comandante Ikari. Estaban a menos de veinte metros de mí. Ella vestía uniforme de colegial (¡qué diferencia con el traje plástico para pilotar el EVA!), zapatillas blancas, calcetines negros y llevaba una cartera.

Gendo Ikari la ha llamado. A base de leer los labios, he logrado reconstruir la conversación.

"¿A dónde vas?" pregunta Gendo. "Al colegio", responde Rei (sonrisa traviesa, la primera vez que la veo hablar con alguien, parece una chica normal). "¿Te han llegado las notas?" pregunta Ikari. "Sí". Ella abre la cartera, rebusca y le enseña el boletín escolar. Se la nota inquieta, como si no quisiera defraudar a su... ¿padre? ¿Tutor? (¿?) Gendo estudia el boletín. Se toma su tiempo. Rei espera, impaciente, la sentencia. De pronto, Gendo la señala algo en el boletín. Vaya por dios, a las notas les falta algo para que sean brillantes. "En esta asignatura has bajado el nivel", comenta Gendo. A Rei se le congela la sonrisa. Busca una explicación. Entonces Gendo le pone una mano en el hombro, en plan amistoso. "No te preocupes. El resto está bien pero has de mejorar en Historia. ¿De acuerdo?"

Rei vuelve a sonreír. Vuelve a guardar el boletín en la cartera.

Se despiden.

Realmente entrañable.


Dos días después, Duke estaba en el despacho del comandante Ikari.

—Debe entender, señor Ikari —decía Duke—, que los recursos de la ONU son limitados y que todo cuesta dinero.

—Eso no da derecho al alto mando para que nos insulte de esta manera —dijo Fuyutsuki, sosteniendo el impreso que Duke les había traído.

Duke sonrió para sus adentros. En el ataque contra el 12º ángel, Leliel, NERV había pedido a la Fuerza Aérea de Japón que arrojase sobre el mar de Dirac todas las minas N2 que tuviesen disponibles. Al final, el EVA-01 había logrado salir por sus propios medios de la encerrona dimensional... justo cuando los bombarderos sobrevolaban la zona.

Y la Fuerza Aérea de Japón había enviado la factura del combustible utilizado en la operación a NERV. Era, naturalmente, una factura con muchos ceros y Fuyutsuki veía en aquello una falta de respeto.

—Yo lo consideraría más como un gesto simbólico —dijo Duke, notando que su presencia allí no estaba bien vista.

—Ikari, ¿qué opinas de esto? —preguntó Fuyutsuki a Ikari.

El comandante Ikari preguntó a Duke si NERV debía pagar la factura.

—Yo, personalmente, no pagaría —dijo Duke—. Seguramente, el alto mando no esperará que NERV la pague.

—Muy bien. Puede retirarse.

Duke imaginó mientras volvía a su pequeño despacho que Ikari estaría convirtiendo la factura en cientos de pequeños pedacitos.


11 de marzo: Rei y yo hemos coincidido en un ascensor. Al principio, ni me ha saludado.

Sí, lo reconozco, no la he quitado el ojo de encima. Vestía su impecable uniforme de colegial.

Pensaba que para ella yo no existiría.

Pero me ha dirigido la palabra.

—Vistes diferente a los demás —me ha comentado con una voz que casi me ha parecido glacial.

—Soy militar —le contesté, simulando indiferencia. Está claro que un norteamericano con uniforme de la USAF y con el pelo rubio y los ojos azules destaca sobremanera en una corporación japonesa donde el personal científico viste ropa completamente diferente a la mía. Por no mencionar que soy el único occidental que trabaja en NERV.

—¿De dónde eres? —me preguntó ella. Creo que lo hacía más por cortesía que por verdadero interés. Apenas giró la cabeza para mirarme.

—De muy lejos —dije—. De Norteamérica.

Ella contestó con un lacónico "ah" y se despidió de mí cuando salí del ascensor.

Que muchacha tan rara, pensé.


13 de marzo: Lo intuyo. SEELE ha querido "tantearme".

Acudí a una sala oscura. No vi sus caras, sólo una serie de monolitos que representaban a cada uno de los miembros del comité. Transcribo las preguntas que me han hecho.

—Identifíquese.

—Duke Simpson. Mayor de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, número de serie 640187/00.

—¿Cuál es su función en NERV?

—Ejerzo como agregado militar y presto asesoramiento en momentos de crisis en que se requiera la intervención de las fuerzas de la ONU. También hago la función de oficial de enlace entre NERV y la Oficina de Servicios Estratégicos y eventualmente, como portavoz ante los medios de comunicación.

Todo lo que me han preguntado a continuación han sido banalidades. "¿Está el ejército de la ONU conforme con la labor de NERV?" "Mayor Simpson, ¿qué opina usted de la labor de NERV?"

Ha habido una pregunta que ha confirmado mi sospecha, la única de todas ellas que era importante.

—Si NERV le pidiera que usted mintiera a la ONU para salvaguardar los intereses de la corporación, ¿le ocasionaría algún conflicto de conciencia?

Recité lo que decía el reglamento. NERV tiene la discreción absoluta para gestionar la información acerca de los ángeles a su propia conveniencia, excepto si estuviera en vigor la orden A-801, que anula todos los privilegios especiales de la corporación. Lo que piense yo a este respecto, añadí, carece de importancia.

He complacido a los criptócratas, porque he comprendido que SEELE es una criptocracia en el sentido estricto de la palabra.

Lo dicho, me estaban tanteando.

Por lo menos, mi reacción ha sido satisfactoria.


Duke y Maya Ibuki estaban tomando un café. Ella le comentó que era un día de poco trabajo. Aoba estaba oyendo música con un walkman, adoptando una pose de guitarrista y tocando una guitarra imaginaria.

—¿No tocan hoy pruebas de sincronización? —preguntó Duke a voz de pronto, sorprendiendo a Maya.

—Hoy los pilotos de los EVAs tienen el día libre —contestó Maya.

—¿Y siempre son así...? Quiero decir, se toman sus obligaciones muy a la ligera.

—¿Usted no tuvo nunca catorce años, mayor?

—Claro que sí —dijo Duke con una sonrisa irónica—. Pero no pilotaba robots gigantes para salvar al mundo.


Pasaban cinco minutos de la una de la mañana. Duke se hallaba en su apartamento, un octavo piso de un rascacielos de la periferia de Tokyo-3. Cuando volvía de NERV, atendía las llamadas del contestador automático y después, se dedicaba a escuchar música clásica o a leer.

Pero aquella noche, a pesar de la resaca, volvía a escribir en su diario. Resultaba que Misato había organizado una cena informal en su apartamento, invitando a Kaji y a Ritsuko, acordándose también del mayor Simpson. "Anímese", le dijo ella "Cuantos más seamos, más reiremos".

Duke anotó lo que más le llamó la atención de la velada, que había terminado a las doce de la noche.

14 de marzo: La mayor Katsuragi vive en su casa con los pilotos de las unidades 01 y 02, Shinji Ikari y Asuka Langley. Ellos estuvieron acompañándonos hasta que Misato les ordenó irse a la cama, ya que al día siguiente tenían colegio. Asuka (la teutónica pelirroja) estuvo tirando los tejos (¿?) a Kaji, el novio de Misato, pidiéndole que intercediera para que no tuviera que irse tan pronto a dormir. Kaji la convenció de que era lo mejor que podía hacer y Asuka cedió. Por otra parte, Shinji no puso ningún reparo ( un chico obediente, quizá demasiado) (...).

Quise servirme una cerveza, y descubrí que Misato tenía en la nevera suficientes latas de cerveza Yebisu para abastecer a un regimiento. Y que sus habilidades culinarias se reducen a unas pocas combinaciones de comida de restaurante para llevar, conservas y curry (...).

Nota curiosa: Por primera vez en mi vida, me he enterado que un pingüino puede ser un animal doméstico (...). La mascota de Misato se llama Pen-Pen.

Duke dejó de escribir. Se sentía melancólico. Pero luego continuó rasgando el papel con su pluma estilográfica.

Entre conversaciones (éramos cuatro adultos sin la presencia de niños) hablamos de todo y de nada. Logré participar de la conversación sin involucrarme demasiado (...).

Ritsuko se excedió con la bebida.

A decir verdad, todos nos excedimos. Y eso que sólo bebimos cerveza y sake.

Incluso me pareció ver que Asuka y Shinji nos espiaban a través de una puerta entreabierta (...).

Kaji, bajo los efectos del alcohol, estuvo hablando de los viejos tiempos, intentando besar a Misato. Qué mal se defendió ella. No, no es eso. Estaba haciéndose la dura pero creo que en el fondo quería que la besara (...).

La doctora Ritsuko Akagi tiene toda la pinta de haber pasado en NERV casi toda la vida. Ella me dijo, bajo los efectos del alcohol que "el ordenador Maggie tiene transferido el patrón de pensamiento de su madre" (¿¿¿???).

Cuantas tonterías. Duke no quería recordar que Ritsuko intentó flirtear con él durante la velada. Quería hablar de... de...

No me agrada la doctora Ritsuko. Será una brillante científico pero...

Duke concretó más.

Lo malo de tener una amor platónico es que no te enamoras de él, sino de una imagen que has hecho a tu medida que puede ser completamente ajena a la realidad.

Kaji y Misato me recuerdan a Helen y a mí cuando éramos novios. Cuando la felicidad todavía era posible. Antes de que ella muriera y me dejara viudo con treinta y pocos años.

El pensó, "Duke, no es esto acerca de lo que quieres escribir".

Mi amor platónico es una visión fugaz a la que logro ver apenas una vez cada dos días. Pilota un gigantesco robot de combate y tiene en un pedestal a un hombre de gesto impertérrito que no sé si es su padre o su tutor.

No sé nada de ella. Sólo que entró en mi despacho una vez por error. Y aquella vez que coincidimos en el ascensor y ella me habló, fue como si sólo nosotros existiéramos en el mundo.

La próxima vez debería decirle algo más.

Preguntarle su nombre. Para saber si se llama Rei Ayanami.

O decirla otra cosa. Alguna tontería... alguna insensatez de alguien próximo a cumplir cuarenta años...

Por ejemplo, "te quiero".

Duke levantó la pluma. ¿Había escrito eso él?

Se dejó llevar. Ya no pensaba con la cabeza.

Te quiero.

Si no con el deseo.

Te quiero.

Duke no era poeta.

Te quiero.

Sólo sabía llamar a las cosas por su nombre.

Te quiero.

Estrujó la hoja, queriendo arrancarla. Pero si lo hacía, pensó, se estaría negando a sí mismo.

Para eso se escribe un diario. Para poder transcribir lo que a los demás no les interesa oír.


—¿Tienen los EVAs sistema de autodestrucción? —preguntó Duke a Makoto Hyuga.

—No lo sé —contestó el oficial científico—. Pregúnteselo a la doctora Akagi.

En ese momento entró Misato en la sala y saludó a Duke.

—Puedo contestarle yo —dijo Misato—. En sentido estricto no. Pero el EVA puede autodestruirse si el piloto invierte el escudo AT. ¿Por qué quiere saberlo?

—La ONU me ha mandado un cuestionario para que lo rellene —dijo Duke. El hizo ademán de enseñárselo pero ella lo rechazó.

—¿Y para qué? —intervino Hyuga—. ¿Por qué quiere la ONU saber eso?

—Yo no hago las preguntas —se defendió Duke—. Sólo obedezco las órdenes.

—Nosotros ya tenemos bastante con los ángeles —se quejó Hyuga—. Si la ONU tiene tanto interés en NERV, podrían organizar mejor la seguridad de la corporación. Contamos con un servicio de vigilancia mínimo.

—Pero Hyuga —sonrió Misato—. ¿Piensas que nos van a atacar los humanos?

—Una buena observación —dijo Duke—. Pero hay una posibilidad peor que un ataque terrorista o un sabotaje.

—¿Cuál? —preguntó Misato.

—La orden A-801 revocaría el estatus de NERV y daría carta blanca a la ONU para ocupar el complejo por la fuerza.

—¡Qué barbaridad! —exclamó Hyuga.

—Es tan absurdo como si a la Guardia Nacional recibiera la orden de ocupar la sede central de IBM —dijo Duke. El mayor hizo un gesto y bajó la voz hablando en tono confidencial—. Pero la sola existencia de esa orden me da mala espina.

Misato y Hyuga intercambiaron una mirada de preocupación.

—NERV debería hacer algo muy grave para que la ONU ordenara algo así —dijo Hyuga.

—¿Podríamos sobrevivir a un ataque de esas características? —preguntó Misato.

—Totalmente imposible —respondió automáticamente Duke—. Según sé, el gobierno japonés tiene tres batallones de intervención rápida especialmente adiestrados para obedecer esa orden. Si se diera el caso podríamos —Duke se sentía parte de NERV al emplear la primera persona del plural— retrasarlos o contenerlos temporalmente. Pero ellos usarían todo lo que tuvieran a mano: artillería móvil, helicópteros, infantería de élite, minas N2...

—Eso es absurdo —dijo Hyuga negando con la cabeza—. La ONU nos necesita para derrotar a los ángeles.

—¿Seguro? —dudó Duke—. Pero no puede haber un número infinito de ángeles, ¿verdad?

Duke echó mano de una actitud paternal, y con una media sonrisa dio una palmadita en la espalda a Misato diciéndola en tono tranquilizador:

—No se preocupe, Misato. Por desgracia, eso no sucederá nunca.


16 de marzo: He vuelto a pasar cerca de la mudita del pelo corto. Ella iba acompañada de comandante Ikari. Nos hemos cruzado en las escaleras mecánicas. Yo estaba en los escalones que iban en sentido ascendente y ella en los de al lado, los que iban hacia abajo.

Si un fotógrafo hubiese sacado una instantánea del momento en que nos cruzábamos, habría retratado perfectamente mi situación respecto a ella.

Ella va a lo suyo, y yo a lo mío.


Un incidente hizo que los acontecimientos dieran un giro brusco.

A la mañana siguiente, Duke entró en su despacho y descubrió que el maletín que llevaba consigo no era el suyo. Aquel maletín no contenía ni su diario, ni las carpetas con impresos burocráticos. No. Contenía libros de texto y cuadernos propios de una estudiante de Secundaria. Y una tarjeta identificativa de NERV.

La tarjeta tenía la foto de Rei Ayanami. Aquella era su cartera.

Duke hizo memoria. De repente, lo comprendió todo. Había subido con la joven en el mismo ascensor. Tal vez hubiese cogido por error la cartera de Rei y ella había cogido el de él y como pesaban lo mismo, ninguno notó la diferencia.

Imaginó a Rei en el colegio o en su casa abriendo el maletín y descubriendo que no contenía sus libros de texto. Pero a Duke no le preocupaba que Rei tuviera su maletín con impresos de la ONU.

Temía que pudiera llegar a leer su diario.


Duke se quedó hasta tarde esperando en su despacho. Si Rei no era tonta (Duke nunca pensaría eso) habría leído la documentación que contenía en el maletín y sabría que pertenecía al agregado militar de NERV. No se equivocó. Rei se presentó a las ocho y cuarto de la tarde. Duke no había dado un aviso de pérdida al cuartel general porque los documentos que contenía su maletín no eran importantes y no quería labrarse la reputación de despistado.

—Creo que esto es tuyo —dijo ella, dirigiéndose a él. Duke asintió con la cabeza y le entregó la cartera. El estaba tan impaciente por recuperar su maletín, que al devolvérselo Rei lo abrió en presencia de ella y comprobó el interior descubriendo que...

Descubriendo que el diario no estaba dentro.

Al levantar la cabeza, se fijó en que Rei lo tenía en su poder, en la mano derecha.

"¿Sabrá ella leer en inglés?" pensó Duke "¿Lo habrá leido?"

—Hablas de nosotros en este libro —dijo Rei, con tono monocorde.

Duke se acercó a ella y se lo arrebató antes de que ella pudiera reaccionar.

—¿Por qué repites eso? —preguntó Rei.

—¿El qué? —Duke lo sospechaba.

—En las últimas páginas hablas mucho de mí. De que me quieres.

—Eso es un deseo inútil —dijo Duke a la defensiva—. Sólo eso. Soy un adulto. ¿Me ves con cara de pervertido?

—Te estás negando a ti mismo —dijo Rei.

Maldita sea, esa frase la había escrito Duke en su diario.

—Déjame en paz y olvídalo todo —dijo Duke con sequedad.

Ambos se sostuvieron la mirada. La joven del pelo corto no parecía amedrentarse ante la posibilidad de enfurecer a un hombre veinticuatro años mayor que ella.

—¿No te quieres ir? —dijo Duke—. Muy bien, si quieres jugar a intercambiar secretitos, jugaremos.

Duke abrió un cajón cerrado con llave de un armario archivador y sacó tres carpetas, depositándolas sobre la mesa.

—Primera carpeta —la mostró a Rei—. Contiene dieciséis folios. Información sobre Shinji Ikari, piloto del EVA-01.

Al oír que Duke se refería a Shinji con esa rabia contenida, Rei sintió deseos de decir algo, pero se contuvo.

—Segunda carpeta —hizo lo mismo que con la primera—. Quince folios. Información sobre Asuka Langley. Todo correcto. Ahora, vamos con la tercera carpeta. La tuya. —El esbozó el gesto del mago que va a sacar un conejo de la chistera.

¡La carpeta de Rei Ayanami sólo tenía dos folios!

—Dos tristes folios —dijo Duke—. Un parte de incidencias y otro que resulta ser un "patrón de aptitud genética" con líneas censuradas. Ni siquiera viene tu fecha de nacimiento. Técnicamente podrías haber nacido ayer. Me gustaría que me lo explicaras, "primera elegida"...

La voz de Duke denotaba un profundo desdén.

—No lo sé —dijo Rei evitando la mirada de Duke.

—Vaya, vaya...

Duke puso los brazos en jarras.

—Se me acabó la paciencia —dijo él con tono autoritario—. Largo de aquí.

Rei siguió mirándole.

—Largo —le ordenó Duke señalándola la puerta.

Rei salió del despacho cerrando la puerta tras de sí con suavidad.


17 de marzo: (...) al final la he echado de mi despacho. No he sido muy diplomático (mejor decir que he sido un borde)... Creo que ha hecho un mohín de contrariedad al irse, pero la culpa ha sido suya, ella no tenía derecho a leer mis pensamientos íntimos, ni a saber que es el amor platónico de alguien (...).

Porque en el fondo, la aborrezco. Ojalá nunca hubiera existido.


... Rei cruzó el umbral de la puerta. Adentro, el despacho del agregado militar estaba a oscuras. Del fondo surgía una música coral, lenta y pegadiza, procedente de un equipo estereofónico, que sonaba con el volumen muy bajo.

Ella se quedó de pie, deleitándose con la melodía. Casi nunca había oído música y al oír aquello, cerró los ojos momentáneamente.

—"La Barcarola de los cuentos de Hoffman" —dijo Duke mientras hacía girar el sillón giratorio donde estaba sentado para mirar a Rei.

Rei miró al agregado militar. Llevaba gafas rectangulares (la primera vez que lo veía con gafas) y en una mano tenía un vaso que contenía whisky con dos cubitos de hielo.

—¿A qué vienes aquí? —Duke estaba borracho, le fallaba la pronunciación y arrastraba las vocales—. ¿A humillarme del todo? ¿Quieres un trago? —El cerró los ojos—. Ah, se me olvidaba. Eres menor de edad... puedes pilotar un robot gigante, pero no puedes beber alcohol... disculpa mi desconsideración...

Duke bebió un trago, sin apurar el vaso. Dejó transcurrir un par de minutos.

—Que valiente eres. Te dije que no vinieras aquí. Me siento honrado, ¡muy honrado!, de que la primera elegida venga hasta aquí solo para ver al peldaño más bajo del entra... entramado administrativo de NERV... porque tu idolatrado comandante Ikari es el jefe de todo esto... sí... de todo esto...

Rei se adelantó un par de pasos hacia el escritorio.

—¿No me tienes miedo? —preguntó Duke con una sonrisa burlona.

—No —negó Rei.

—Vaya, vaya.. Que muchachita tan valiente. Veo que hablamos el mismo idioma. Oh... perdón... soy yo el que debería temerte.

—¿Por qué? —el tono de Rei se tornó cortante.

—Porque manejas más potencia de fuego de lo que yo he manejado en toda mi carrera militar. Y además pilotas un EVA. ¡La más mortal máquina de combate jamás creada! Vaya chorrada... ¿Sabes? Pensaba que serías como la teutónica pelirroja pero pienso que eres la única persona cuerda de este manicomio llamado NERV.

Duke levantó el vaso imitando un brindis.

—¡Brindo por NERV, por la victoria sobre los ángeles y por mi padre que en gloria esté!

Su euforia fue remitiendo paulatinamente.

—Todo es por tu culpa. Llevaba años sin probar el whisky. Y luego vienes tú... me he enamorado de ti... no hago más que pensar en ti... Sé que estoy enamorado de ti porque no me importaría perder la poca dignidad me queda para que me prestes atención. Eres peor que un veneno... Hazme un favor... sal de aquí y finge que nunca has leído mi condenado diario... antes de que se me ocurra raptarte....

Duke cabeceaba y finalmente cayó dormido, inconsciente.


Abrió los ojos. El equipo estéreo había acabado de reproducir el CD, pero Duke no sabía si habían pasado diez minutos... o diez horas.

Todavía había dos personas en el despacho. El y la "mudita del pelo corto".

—¿Sigues ahí? —preguntó él, volviendo a caer inconsciente.


18 de marzo: Acabo de despertarme con una resaca de mil demonios. Nunca pensé que abriría la botella de whisky que me regalaron mis amigos de Okinawa (tener bebidas alcohólicas en NERV está prohibido pero conmigo hacen la vista gorda) tengo la garganta seca y la cabeza a punto de explotar. Mejor que no cuente por ahí que con un solo vaso de JB soy capaz de emborracharme porque sería el hazmerreír de mis camaradas de armas...

¿Rei Ayanami? Le he dado un espectáculo vergonzoso (...).

Y ha ocurrido algo que no sé si será para bien o para mal.

Ella me ha aceptado.

Duke se estaba quedando sin palabras.

Pero explicarlo era muy sencillo. Al abrir el diario, Duke había descubierto en la última hoja escrita, debajo de la última línea una serie de caracteres gráficos nipones.

Rei había escrito en japonés un mensaje para Duke.

Un mensaje muy sencillo.

Quiero conocerte.

 

Fin de la Primera Parte


Notas del autor: Un par de detalles. La primera vez que vi Evangelion fue con doblaje sudamericano. En este doblaje se referían a los pilotos de los EVAs como los "elegidos" (Shinji era el Tercer Elegido, Asuka la Segunda y Rei la primera). Bajando vídeos de internet, descubrí que en el doblaje de España se hablaba de Tercer niño, Segundo niño... Parece ser que eso es más correcto, ya que la versión en inglés habla de First Child y demás. Personalmente, estoy acostumbrado al doblaje hispanoamericano y he preferido mantener la primera terminología.

Por otra parte, me gusta más la voz de Asuka en la versión sudamericana (el acento alemán con que habla es digno de oírse, acentuando su personalidad dominante, muy lejos del doblaje de los vídeos editados de la serie).

No quiero entrar en polémicas sobre que doblaje es mejor o si es mejor ver todo el anime con subtítulos. Sólo otro comentario acerca de lo discordantes que son estos dos doblajes. En la versión sudamericana hablan de escudo AT mientras que en los vídeos hablan de escudo Anti Tanque...

 

 
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